Ensoñaciòn

Ensoñaciòn

jueves, 12 de noviembre de 2015


Diciembre de 2013.

Palabras encerradas.

Por: Viridiana Juárez.

“Ninguna mujer ha dicho toda la verdad de su vida.”

Isadora Duncan.

A menudo leemos, escuchamos, vemos historias de bailarines, nos maravillamos con sus logros y aplaudimos sus éxitos, pero ciertamente no conocemos lo que hay detrás de esos logros, muchos bailarines no se atreverían a hablar de sus miedos, de sus frustraciones, de sus fantasmas. La gente nos ve como figuras etéreas, suaves, la mayoría piensa que bailar no implica un gran esfuerzo, que es cosa de niñas y que estamos un poco chiflados.

Han sido días difíciles para mí, a ello se debe mi ausencia de palabras, el público aplaude lo que ve en escena, pero lo que pasa en el camino al gran día, nos lo guardamos nosotros, a veces ni la familia, ni los compañeros son capaces de ver la tristeza que nos embarga, no porque no estén al tanto de nosotros, sino porque estamos acostumbrados a sonreír ante la adversidad, porque toda la vida hemos tenido maestros que repiten y repiten “Los problemas se quedan afuera del salón de clases” y tienen mil maneras de decirlo, pero al fin es lo mismo. El caso es, ¿Qué hacer cuando el problema no es externo? ¿Qué hacer cuando el problema está en tu instrumento de trabajo? Sí, cuando el problema es tu cuerpo, éste no puede quedarse afuera mientras tomas clase.

Tuve una lesión de tobillo alrededor de los 15 años, un esguince que me fue mal tratado, que a pesar de las terapias y el reposo, no sanó, pero cuando tienes 15 años, sólo quieres bailar, ni siquiera piensas que esa pequeña molestia puede crecer, sólo disfrutas las capacidades de tu cuerpo al máximo, porque aunque no apoyo mucho las frases de mis maestros, como diría Mónica Maldonado: “Es un placer dominar el cuerpo”. De pronto tienes 19 años, estás en segundo año de la carrera, y bailar se convierte en un infierno, porque no aguantas el dolor, porque estás cansada todo el tiempo, porque quieres dormir, porque te pesan las dos horas de camino a la escuela y las dos de regreso a casa, porque parece que tu cuerpo está desbaratándose, dolor de tobillo, dolor de espalda, dolor de rodilla, escuchas tronar cada parte de tu cuerpo todos los días, y esas ampollas que se llenan de sangre y sin aviso explotan en plena clase…y ya no quieres doler, quieres tener energía, quieres bajar las escaleras corriendo cada mañana, quieres correr con tu perro, quieres sonreír, pintarte las uñas, cortarte el cabello, usar tacones y todas las cosas que una mujer de 19 años hace.

Volví a tratar mi tobillo, tuve mucho miedo, no lo negaré, había pasado por varios médicos, que sólo querían que dejará de bailar o intervenir quirúrgicamente para después dejar de bailar, por suerte la doctora con la cual me traté piensa que no hay motivo para dejar de bailar, ya que ella además de doctora, también fue bailarina, desde que la conocí deposite toda mi confianza en ella y la vi dispuesta a sanarme; sin embargo tenía encima la presión de la escuela, el montaje escénico, los exámenes a la vuelta de la esquina y varios de esos maestros que se molestan por tu lesión, como si fuera algo personal y lo hicieras a propósito.  Me mostré muy fuerte, haciendo ver que no me importaba mucho si se molestaban, debía mejorar para seguir bailando, lo cierto es que cuando nadie te ve llegan las lágrimas, te invade el miedo, imaginar que tal vez a tus maestros no les importe y te reprueben, que después de haber sido “la estrellita de Ruvalcaba” en primer año, (Como algunos compañeros me llamaban bromeando); ahora sería el árbol número 9 en el siguiente montaje coreográfico.

Indudablemente mejoré, no estoy bien del todo, debía comenzar a reincorporarme a las clases lentamente, cometí un error…me sentí tan presionada, por la escuela, por mis maestros, por mí misma, que dejo de ser gradual, de pronto ya estaba bailando como sin nada, poco después volvió el dolor, en mucho menor cantidad, claro, pero estaba ahí y ahora no tenía más opción que aguantar y seguir si es que quería salvar mi semestre. Me sentía sumamente cansada todo el tiempo, no quería tomar clase, no quería hacer tarea, no quería ir a la escuela, un montón de sentimientos encontrados de apoderaron de mí. Las ultimas semanas de clases, Cori Kresge, quien fue alumna directa de Merce Cunningham y miembro de su compañía, impartió una clase en mi escuela, ahí me di cuenta que el problema no era la danza, bailar me hace completamente feliz, lo que duró esa clase me sentí plena, disfruté, me equivoqué y lo resolví; me puse a recordar esos días en los que bailar no era competir, en los que bailar no significaba una calificación, en los que las compañeras también eran las mejores amigas.

Hubo momentos en los cuales no aguantaba la lágrima a punto de brotar durante las clases, y me decía una y otra vez, ¡Estoy harta! ¡Estoy harta de pretender ser algo que no soy, de pretender que las cuartas de Graham no me lastiman y han sido hechas para mí, de pedirle a mi cuerpo posturas y movimientos que no son naturales, de luchar contra mis genes, porque tengo estas piernas y me gustan, y las caderas también! ¡Harta de intentar convertirme en lo que mis maestros pretenden que sea! Amo bailar y extraño ser feliz mientras lo hago. A alguien se le ocurrió que debía ser así, que los maestros deben ser brutales con el alumno, que los problemas se quedan afuera y aquí todos somos muy felices, jamás nos duele nada, nunca lloramos, no extrañamos a nuestros amigos y por supuesto que no queremos comer helado, ni tamales, ni ir a la posada de la vecina, obviamente nosotros fuimos elegidos para la danza, que horror hacer cosas que hacen los seres comunes y corrientes.

Tal vez para algunos sea aburrido leerme, tal vez a otros les encante, otros más pueden pensar que estoy loca al escribir tanta cosa; lo cierto es que la danza hoy en día es completamente individualista, y la danza será para cada cual lo que quiera que sea. He mencionado que no estoy muy feliz en la escuela, la opción no es dejarla, es comenzar a verla de un modo más amable, ésta es una invitación para los bailarines que lleguen a leerme, no bailen por una calificación, cuestionen a sus maestros, vivan la vida para después danzarla, amen su cuerpo, ya que éste es su historia; habrá técnicas que no nos acomoden, no desesperen, encontrarán su camino; sean lo que ustedes quieren ser y no lo que sus maestros quieran, claro, esto no significa que vamos a tirarlos de locos, tomen lo bueno de cada uno, lo demás deséchenlo; constrúyanse en la danza como seres únicos, no tiene caso ser la copia de la copia; Isadora Duncan decía: “Para un niño sensible y orgulloso, el sistema de la escuela pública es tan humillante como el de un penal”, no dejen que la escuela derrumbe sus sueños, aprendan, crezcan, no se dejen caer y si caen, levántense; nunca olviden de donde vienen ni quien les ha apoyado siempre; paren cuando su cuerpo se los pida, traten sus lesiones y lo más importante…si bailar los hace plenamente felices, no lo olviden.

 



         


 Vista del cielo una tarde de escuela. 
 

Mensaje de una gran amiga: "En el corazón de todos los inviernos, ve una primavera palpitante."
 
 
Volando...
 

                                    

Noviembre de 2013
Mi cuerpo es historia.
 
"Yo siempre estoy esperando a que los muertos se levanten,
 que rompan el ataúd y digan alegremente: ¿por qué lloras?"
Jaime Sabines.

 

Son días de nostalgia, fin de semana de recuerdos, para algunos días de fiesta, pero sin duda alguna son días de color, de flores e incienso; son los días en los que sientes más cerca a los que ya no están.

Martha Graham solía decir que todos los seres humanos contamos con una “memoria de sangre”, esto es que guardamos ciertos movimientos, gestos o expresiones de nuestros ancestros;  aquello de que nos digan que movemos los brazos al hablar como lo hacía alguna tía o abuela no es simple casualidad. Tener “memoria de sangre” me arraiga a mi tierra, a mi pasado, a mi familia, me hace pensar en cómo mi cuerpo es historia, ¿Te habías puesto a pensar en que eres los ojos de tu madre, el color de piel del abuelo, el cabello de la tía, las caderas de la bisabuela? Eres un cuerpo lleno de la magia de todos aquellos que estuvieron aquí antes que tú, eres fruto de una historia y con ese cuerpo te levantas a bailar y entonces como dice una de mis maestras “cuando te levantas a bailar, no lo haces solo, tus ancestros se levantan a bailar contigo” Tu cuerpo es historia, tú tienes una historia y jamás estarás solo en el escenario.

Hoy, hay miles de razones por las que las personas bailan, miles de motivos por los cuales amamos la danza; lo importante es tener claro por qué te mueves, por qué amas la vida en movimiento, qué buscas con tu danza. Para mí, el mundo es movimiento, todo se encuentra en constante cambio, el planeta gira alrededor del sol en todo momento, unas horas vemos el sol, otras la luna, una temporada caen hojas de los árboles, otra nacen flores nuevas; el mundo se mueve, por ello me muevo, porque al plantarme en el suelo les bailo a mis muertos, con movimiento les grito a los vivos “Aquí estoy, Eunice Viridiana Juárez Hernández, de los Juárez de Guanajuato y los Hernández de Río Frío; con el cuerpo de roble de la bisabuela, con las caderas anchas dadoras de vida, con el cabello rizado del abuelo y esta tez morena.”

Danzó mi cuerpo, danzo mi historia, danzo con la misma magia con la que de niña jugaba a volar con plumas de aves y me atoraba flores rosas en el cabello, danzo con las sonrisas del abuelo cuando tocaba la guitarra y me atacaba con cosquillas. Danzo de recuerdos, de mis nuevas experiencias, danzo para honrarles, danzo para agradecerles este cuerpo fruto de su historia, porque gracias a que yo vivo, ellos viven.

Deshojar flores de Cempasúchil, hasta que las manos me quedaban anaranjadas siempre fue mi felicidad en estos días, si acostumbras celebrar estos días, no te olvides de disfrutar el olor de las flores y bailarines, disfruten de la repartición de la ofrenda, nosotros estamos vivos, celebremos la vida danzándole a nuestros muertos.

domingo, 30 de octubre de 2011

"Un olor a tabaco y Chanel,  me recuerda el olor de su piel...una mezcla de miel y cafè,  me recuerda el sabor de sus besos"

viernes, 28 de octubre de 2011

Mientras bailan tus dedos.

Deslizarme en tu colchón de sueños
soñando sueños etéreos que nos envuelven a ambos
tan como tú, tan como yo...en unísono perfecto
de una danza que es y no es

Escondiéndome en las sabanas de un beso que está,
que no quiero y de pronto devoro
buscando el cojín que nos separaba en la noche de Campeche
buscando tu piel morena que me sabe a canela
involucrándome de nuevo en una historia en la que ya no quería creer

Estoy de nuevo aquí, entre las habitaciones que nos han visto amarnos
locamente, perdidos en deseo, sudando pasión
estoy aquí entre guitarras, soñando danzas en espejos gigantes
escuchando palmas que marcan tiempos y ritmos que salen de tus manos

Me he perdido ya en una danza contigo
el escenario nos abraza entre el majestuoso publico
los recuerdos de lo que alguna vez fue nuestro amor,
vienes, vas, voy, regreso...entre danzas no me atrapas

Soy como los aviones en vuelo, tú mismo lo dices...
vuelo...y siempre regreso
quizá la que no puede estar quieta soy yo
hoy regreso, quizá mañana vuelo, pero sé
que aquel lugar donde aterrizar siempre será mío.

viernes, 29 de abril de 2011

Oda a la manzana...Pablo Neruda.


A ti, manzana,
quiero
celebrarte
llenándome
con tu nombre
la boca,
comiéndote.

  

Siempre
eres nueva como nada
o nadie,
siempre
recién caída
del Paraíso:
plena
y pura
mejilla arrebolada
de la aurora!



Qué difíciles
son
comparados
contigo
los frutos de la tierra,
las celulares uvas,
los mangos
tenebrosos,
las huesudas
ciruelas, los higos
submarinos:
tú eres pomada pura,
pan fragante,
queso
de la vegetación.


 
Cuando mordemos
tu redonda inocencia
volvemos
por un instante
a ser
también recién creadas criaturas:
aún tenemos algo de manzana.


 


Yo quiero
una abundancia
total, la multiplicación
de tu familia,
quiero
una ciudad,
una república,
un río Mississippi
de manzanas,
y en sus orillas
quiero ver
a toda
la población
del mundo
unida, reunida,
en el acto más simple de la tierra:
mordiendo una manzana.


miércoles, 27 de abril de 2011

Palabras para ti...

Pasaban horas sin ti, minutos sin ti, una serie interminable
de segundos sin ti....mañana, atardecer...noche...
noche de ti y de mí, de mí para ti, de ti para mí...noche de nadie
noche de nada...noche de palabras, palabrerías, cortas, largas,
hermosas, distantes...palabras listas para herir...listas para sanar...

De gota en gota fuiste, viniste, te derramaste, me ahogué,
corrí, llegue, me fui, estás, no estás....
que vienes que vas, eres como el vaivén de las olas y
nunca podré detenerte, ni tan veloz como tú viajar...
eres el recuerdo, luz, aroma, dorado, suave, trigo, avena,
destellos, cacao, lluvia, nube...vapor...y te vas entre mis manos...

De noche...¿Qué es la noche?...Nuestro único escape...estás
de pronto no estás, desapareces, visible, transparente...gota de luz.
Tomaste mi mano, temblorosa, escuálida...con miedo; me invitaste
a soñar a volar, a creer, a sentir y una lista enorme de cosas que ya no se me dan...
fuiste...¡Agua, agua venidera! ¡Corriente impetuosa! Bebí de ti y hoy no puedo dejarte.
Pero he ahí la prueba del que sufre, del que ama, del que sueña...
si eres agua, azul, agua azul, azul agua...que se va sin remedio,  escurridiza entre
mis dedos. helada entre mi cuerpo que te extraña, un adiós a mis labios que te aman...
te evaporas...como el agua...

Te difuminas y a veces te opacas, lento, lento, como el horizonte te vas
midiendo cada vez más lejos...De pronto quemas cual sol en el cielo, mojas
cual lluvia atroz, iluminas cual luna plata y yo cual estrellita frágil...
me apago poco a poco con el impacto de tu luz
Eres criatura hermosa, bello Príncipe de tierras aún no conquistadas,
eres montaña impetuosa, soy flor polvorosa, frágil, ingenua, sin belleza.

Eres magia, magia pura, el sol brilla con tu sonrisa, eres lo que fuiste,
eres lo que eres, eres lo que serás...ayer, ahora, mañana...
La más bella ilusión en mi vida, poderosa fantasía, cuentos
que no son cuentos, amores entrecruzados, castillos gigantes,
el abrigo de mi piel cada noche, la cuna donde descansan mis labios
fuiste, eres y serás...el recuerdo más grato de mis días.

Ya que te vas, ya que me voy, ya que nos vamos, que me fui, que te fuiste...
alcánzame de lejos, que los puentes de palabras y canciones si existen,
nunca los he visto, pero creo en ellos como creo en lo suave de tus labios
ya que estamos cerca dame la mano, camina conmigo hacia el perdido horizonte
toma la copa en la otra mano, yo ya he tomado la mía...Regalame un Brindis...

¡Por el día en que mis ojos se cruzaron por primera vez con los tuyos!
¡Por tu sudor y mi sudor derramados por un sueño!
¡Por las encantadoras tardes en que compartimos un escenario!
¡Por la noche donde tome tu mano en Valladolid!
¡Por la luna y las constelaciones que me regalaste!
¡Por nuestros cuerpos salados y arenosos juntos!
¡Por tus manos rondando mi cuerpo!
¡Por el pimer beso!
¡Por aquel beso escondido sabor a fresa en Campeche!
¡Por la noche bella entre tus brazos, cubiertos por sabanas!
¡Por el regreso juntos envueltos en mi cobertor rosado!
¡Por los trenes también!!!
¡Por las galletas perdidas!!
¡Por los mensajes ocultos!
¡Por el primer beso por el corredor!
¡Por mi cuerpo danzante y tu olor a tabaco aquella mañana!
¡Por todas las mañanas!
¡Por todas las miradas!
¡Por el deseo!
¡Por el amor!
¡Por las bonitas noches!
¡Por nuestras palabras!!
¡Por los "Te quiero"!
¡Por los sueños y sueños y sueños!
¡Por los castillos en Londres!
¡Por el mar de mis ojos!
¡Por tus ojos también!
¡Por aquella tarde...Centro Naciente de Azul!
¡Por la música!¡Por la danza!
¡Por todo lo que soñamos, anhelamos, deseamos y dejó de ser! ¡Por un eclipse!
¡Por las ganas reprimidas de gritar un "Yo te amo"!
¡Por los aviones y las despedidas!
¡Por todo lo que más duele ahora!
¡Por los cuentos encantados!
¡Por mi belleza inmaculada! ¡Por el sabor de tu piel!...

¡Por todo, todo lo que fuiste, eres y serás siempre...siempre...siempre!

¡Salud!

domingo, 24 de abril de 2011

Cuando no estes...


El terror me abraza cuando en la luna
joven amante no te encuentro,
cuando ni en el azul del cielo
logro mirarte...

Dime que haré cuando ni las palabras
me alcancen para alcanzarte,
querré mirarte en todas partes
construir con recuerdos imágenes perdidas...

Azul, azul, azul...
el olor a tabaco del primer beso
me perseguirá todas las noches
entre el encanto del sueño

Colgaré un gran letrero
en la puerta de mi corazón:
"Me alquilo para soñar"
sólo sueños me quedarán después de este sueño tan real

Cobijaré con los ayeres lo que nunca será
cerraré los dos soles de mi rostro
viviré en oscuridad
besando sus labios, pensando en los tuyos...

Quiero pensar que poquito a poquito
dejará de perseguirme tu aroma,
olvidaré el sabor de tus besos
y la fuerte mirada de tus ojos

Aunque yo sé que no sucederá,
pasaran días y días y yo sabré
que no se va y no se olvida,
no se va y no se olvida nada

Sin embargo desapareceré de tu mente,
de tu destino y tu corazón
me perderé en el valle del olvido
de tus recuerdos, me convertiré en  nada...

Entonces, sólo entonces
lo miraré, buscaré perderme en su piel
y cumpliré la promesa
que le hice a la abuela...

"Alma mía, cuando te cases
cásate de blanco, en la iglesia,
con tus padrinos,
uno siempre necesita a su sombra"....